Historiacajica

El territorio de Cajicá tomó el nombre del Cacique Cajic, quien gobernó las siete tribus: Guaquem, Canchona, Chibsaque, Guaraguaya, Suta, Tenjica y Chugua. En época prehispánica Cajicá se situaba en Busongote (actualmente Montepincio), lugar estratégico y fortaleza militar donde se erigió una muralla de quince pies de altura casi impenetrable, una de las obras muiscas más importantes de la región que según relata Roberto Velandia en la Enciclopedia histórica de Cundianamarca “fue construida en el corazón del pueblo en cañas entretejidas y maderos gruesos tan fuertes que sólo podía rendirse al fuego”.

En 1537 llegaron los españoles a la región y en las faldas del valle del lucero azul (Hoy conocido como Las Manas) se dio el primer enfrentamiento en el que los indígenas fueron derrotados. Más adelante, el 23 de marzo de ese año, Gonzalo Jiménez de Quesada arribó acompañado de su pelotón, cercó la fortaleza de Busongote y tras la presión los indígenas se rindieron. A este poblado indígena construido en caña, madera y paja, los españoles llamaron ‘Pueblo Nuevo’. Cuenta la leyenda, Gonzalo Jiménez de Quesada recibió una maldición por cruzar la muralla sin permiso y años después murió de lepra.

En 1598 se ordenó la construcción de una iglesia con el fin de unificar a la población que se encontraba dispersa. Sin embargo, la estructura tuvo que ser intervenida en diferentes momentos por defectos en su construcción inicial y por causa de los temblores de la época. La actual Iglesia Inmaculada Concepción fue inaugurada en 1946, es reliquia de los cajiqueños y atractivo turístico de la región.

Según el Censo de 1603 existían 781 indios repartidos entre 1 cacique, 8 capitanes, 243 tributarios, 38 reservados, 21 ausentes, 1 impedido, 1 en las minas, 468 chusma.

En 1604 se abrió la primera Escuela de Música y Canto liderada por los Jesuitas, quienes adoctrinaron y alfabetizaron a los niños. En 1615 la evangelización del poblado de Cajicá quedó en manos del clero diocesano. En 1760 el territorio fue constituido municipio.

Ya para 1783 sus artesanos eran afamados por suministrar productos de cuero a las regiones de occidente, productos entre los que destacaban tapetes, atavíos de lana y piezas de hierro. durante muchos años cajicá fue una de las zonas líderes en el cultivo de trigo, más adelante opacado por la siembra de papa y otros cultivos.

Otro hecho significativo para el desarrollo del municipio fue la construcción del Centro experimental Botánico entre 1779 y 1781, por convertirse este en la primera escuela agrícola del país.